Slider

Agustín Drake: «el valor de un oficio que emana del alma»

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 
Valoración:
( 0 Rating )
Pin It

 

 

Como en un sortilegio de complicidad con ángeles y orishas, el maestro de la plástica Agustín Drake Aldama nació con un poder espiritual en las manos y el corazón. El metal, la madera y el barro son frágiles objetos; el hueso, el yeso y el cristal se moldean a su antojo.

 

La naturaleza cede ante su arte y se transforma en belleza o expresión de lo que el artista califica como “el valor de un oficio que emana del alma”.

 

Se asevera en muchos estudios de su obra que aprovecha todo lo visual —objetos, aves, animales y representaciones de la cultura, la antropología, la historia y la vida— que encuentra a su paso para ponerlo en beneficio de su imaginario estético, en función del pensamiento y la crítica de los espectadores, a los que convoca a reflexionar sobre sí mismos y el mundo en que viven.

 

“Es así, señalan expertos, como sus creaciones producen distintos significados al relacionarse con las personas, estableciendo con estas una conexión dialéctica y recíproca: sus obras nos proporcionan informaciones y sensaciones, pero asimismo nosotros les tributamos a ellas.

 

«Dicen que los animales de Drake pertenecen a una fauna heráldica, no hay una voluntad de crear seres que corran, duerman, sufran, deseen o ataquen, vibrantes de vida, sino de presentar un vestuario emblemático que se limita a ostentar sus atributos, no son tópicos seres oníricos extraídos del subconsciente, ni entes de pesadillas y misterio».

 

Nacido el primero de septiembre de 1934 en el actual poblado de Juan Gualberto Gómez, fue descendiente de esclavos y cuando niño tallaba madera y esculpía figuras de barro, hasta que su maestra de primaria, Elsa Solmo, lo impulsó a que siguiera los caminos del arte, a mediados de la década del 40.

 

Ya joven se graduó en 1953 en la prestigiosa escuela de Artes Plásticas Alberto Tarascó, en Matanzas y aprendió las técnicas del dibujo, la pintura y el diseño gráfico. Pero como se reconoce internacionalmente, su don natural es la escultura.

 

Drake fue director de esta escuela al principio de la Revolución y constituyó avanzada en esos años, posición que ha mantenido en consecución inquebrantable hasta el presente.

 

Es fundador de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y fungió como director del Centro provincial de Patrimonio Cultural. Ha recibido alrededor de 28 premios y menciones en certámenes competitivos a nivel provincial, nacional e internacional y realizado más de 90 exposiciones colectivas y personales, entre estas la última Bienal de La Habana, el evento más importante de las artes visuales en Cuba dentro del proyecto Ríos Intermitentes, que tuvo también por sede a la Atenas de Cuba..

 

Posee el Premio Provincial de Artes Plásticas Por la obra de la vida y ha sido galardonado con el Premio UNESCO en 1997, la Medalla Alejo Carpentier y de las distinciones Por la Cultura Nacional y Raúl Gómez García, además de ser nominado al Premio Nacional de Artes Plásticas en varias ocasiones.

 

Este versallero es una de las figuras emblemáticas de la ciudad de los Ríos y Puentes y se enorgullece por haber construido una familia junto a la gran artista visual y profesora Leonor Jorge Vergara.

 

Quizás esas atmósferas sean cultivadoras de su gracia profusa en trabajos visuales colmados de sensibilidad, oficio con ese aire sutil y mágico que ángeles y orishas otorgan a sus elegidos.

 

Opiniones de la crítica especializada 

 

Gerardo Mosquera, crítico de arte, en el ensayo Exploradores en la plástica cubana:

 

“Agustín Drake ha dado forma a una inusitada población de seres metálicos. Aves, artrópodos, monstruos tomadas de la imaginaria medieval, extrañas máquinas de guerras y ángeles bélicos… nada aquí ha sido creado de la pura materia, sino a partir de los más diversos objetos acoplado por el fuego de ese instrumento de producción que los artistas han sacado de las fábricas para ponerlo al servicio de la escultura moderna».

 

Guillermo García Betancourt, crítico de arte, sobre su participación en la XIII edición de la Bienal:

 

“Agustín Drake en el ambiente colonial de la plaza de La Vigía y un tanto alejado de la sobriedad típica de sus esculturas de carácter minimalista, incursiona en una especie de performance en el que el autor, luego de rescatar un viejo molino de maíz plásticamente intervenido, nos entregará una suerte de molienda al estilo de finales del siglo XIX».

 

Yamila Gordillo, investigadora y crítica de arte:

 

“Su legado es de un hombre de los siglos XX y XXI, que ha marcado su vida y las nuestras. En sus preocupaciones están el interés por la herencia afrocubana en nuestra cultura, así como el saber popular que se vincula a las tradiciones de su pueblo natal».

 

 

Poder en un clic

Desde el Gobierno depositamos nuestra atención en este soporte que, mediante la participación ciudadana, deberá convertirse en una herramienta para la gestión, interacción y diálogo social. Ponemos a su disposición las primeras encuestas de esta sección, cuyo objetivo es evaluar el estado de opinión general con respecto al Portal.

Agradecemos su participación.

¿Cómo evalua el portal del ciudadano?
De estos organismos, ¿cuál ha sido más eficiente en dar respuesta?
A su juicio, nuestra prioridad de trabajo con el portal debería enfocarse en: