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Cero hit- cero carrera, algo difícil en cualquier tipo de béisbol

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Lograr un juego en el que no le anoten carrera ni le peguen indiscutible, es algo que todo lanzador ansía realizar aunque sea una vez en su vida deportiva y si a eso suma que no le llegue nadie a primera, sería algo perfecto.

Esta hazaña en el béisbol de las Grandes Ligas estadounidense llegó el pasado año a 305, desde el primero que se registró en 1876. El único cero-cero de este último certamen lo logró Alec Mills, de los Cubs de Chicago, en una campaña reducida debido a la pandemia de la Covid-19, a sólo 60 juegos por equipos. En 144 años de pelota al más alto nivel en Estados Unidos se alcanzan 2, 1 juegos sin hit ni carrera por año de más de 160 encuentros para cada equipo como promedio.

Algunos lanzadores cubanos han tirado juegos de estas características en diferentes ligas extranjeras o en Cuba, aunque la cifra no es muy amplia. En nuestro país, en el llamado béisbol hispánico sólo completaron esa hazaña Carlos Macía, del Almendares frente a los Carmelitas del Fe, el día 13 de febrero de 1887, con marcador de 38 por cero, en el estadio Almendares Park, de la capital y Eugenio La Rosa, del Progreso, 8 por cero ante el Cárdenas, el 14 de abril de 1889, en el Palmar de Junco.

En esa propia Liga, a partir de 1900 y hasta el último certamen de 1961, se consiguieron solamente seis juegos sin hit ni carreras, en un torneo considerado de fuerza entre triple A y MLB, al que asistían estelares del deporte de varios países.

Ya en las Series Nacionales que dieron inicio en 1962, no es hasta 1966, en la 5ta versión que se produce el primer choque de esas características cuando el 16 de enero, lanzando del equipo Centrales, Aquino Abreu vence en el estadio Sandino, de Santa Clara al conjunto Occidentales 10 por cero y nueve días después, el 25 de enero, derrota por igual vía a Industriales en el parque del Cerro, hoy Latinoamericano con pizarra de 7 por cero.

Esos juegos consecutivos, sin hits ni carrera, es un récord muy difícil de romper en cualquier Liga del mundo y que sólo había logrado en la MLB el estadounidense Jhonny Van Der Mill, del Cincinnati, en los primeros años del siglo XX.

En estos momentos, incluido el certamen número 60 de nuestros clásicos beisboleros, en fase final, la cifra de estos encuentros se elevó a 61, luego de los cuatro conseguidos en la etapa clasificatoria, el último de ellos a la cuenta de Frank Madan, de Camagüey, ante Villa Clara el dìa 29 de diciembre del 2020.

Estos cuatro juegos de cero-cero de la campaña número 60 constituye la segunda cantidad en la historia de estos campeonatos, sólo superada por los cinco que tuvieron lugar en la Serie VII, del año 1968, con la diferencia de que aquel torneo fue de 99 encuentros y al actual de sólo 75.

Además de Frank Madan, alcanzaron esa gloria Arnaldo Rodríguez, de Ciego de Ávila, el 29 de octubre del 2020; Noelvis Entenza, desde la lomita de Matanzas ante Granma, el pasado 4 de noviembre y el también avileño, Luis Marrero, frente a Artemisa el día 26 de noviembre.

Los cinco tiradores que en 1968 lograron la hazaña fueron: Leopoldo Valdés, del Habana ante Pinar del Río,, 5 por cero el dìa 7 de enero, en el estadio del Cerro; Jesús Pérez, matancero quien lanzó ese año con Industriales y venció a Vegueros en el estadio Julito Díaz, de Artemisa, 5 por cero; el propio dìa 7 de enero; José Antonio Huelga, desde el box de Azucareros derrotó a Granjeros 1 por cero, el 14 del propio mes en el estadio Sandino, de Santa Clara; Orlando Figueredo, de Oriente, frente a Azucareros, una por cero en la Ciudad Deportiva de Santiago de Cuba el 25 de enero y Florentino González, de Camagüey quien el Cándido González venció a Matanzas una por cero, el 4 de abril.

Los cuatro que se produjeron en el mes de enero constituyen una marca también para nuestras Series. Es la única ocasión que en un mes se producen estos encuentros tan difíciles de alcanzar. El mes en el que más cero hit cero carrera se han dado en Series Nacionales es precisamente el primero del año, con 16.

En la propia temporada de 1968, hubo tres encuentros de cero hits, aunque se anotaron carrera, algo muy curioso y dos de ellos también fueron en el mes de enero. Douglas Sorriba, de Granjeros lanzó dos juegos consecutivos que ganó 4 por 1, cada uno, sin que le batearan hits. El primero a Henequeneros el 9 de enero de 1968, en el Cándido González y en su siguiente salida el 16 de enero, ante Vegueros en el CVD de Bauta.

El otro choque sin hits fue el de Florentino Alfonso, de Camagüey, el 16 de marzo del propio año 68 frente a Granjeros, en el estadio agramontino y que terminó 1 por cero. Aquí lo interesante es que el equipo ganador marcó la carrera sin batear incogibles.

De los 61 juegos de este tipo, 53 se dieron en Series Nacionales y ocho en Selectivas y los equipos Industriales y Camagüey son los que más han propinado con cinco, cada uno

Individualmente Juan Pèrez Pèrez, de Camaguey, es el que más juegos sin hit ni carrera tiene en su aval con 3, con dos aparecen Aquino Abreu, Rogelio Gracìa, Freddy Asiel Alvarez y Maels Rodríguez (uno perfecto).

Una muestra de lo arduo que es alcanzar este resultado es que lanzadores de una rica trayectoria ganadora en estos torneos, entre ellos, Braudilio Vinent, Pedro Luis Lazo, Santiago Mederos, Rolando Macìas o Josè Luis Alemàn , no lo consiguieron.

Comentarista-narrador deportivo en Radio 26. Matanzas. Cuba.
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